UNA RUTA… Valle de Boí, Lleida

El pasado mes de julio estuve una semana recorriendo parte de la provincia de Lleida con mi mujer, Esther, mi hija Julia y unos amigos con sus hijas. De las excursiones que hicimos me quedo con una de dos días en la que Esther, Julia y yo fuimos a pasar al valle de Boí. Estábamos alojados en una estupenda casa en la zona de El Pla d’Ugell, Cal Puró, http://www.calpuro.com/, concretamente en la localidad de Castellnou de Seana. La casa como digo era magnífica y dotada de casi todo lo necesario para entretenerse como bicicletas, scalextric, play station, futbolín, ping pong, bolos, piscina, etc…, pero estaba alejada del valle así que hice una reserva de una noche en el balneario de Caldas de Boí para así poder pasar una par de días en la zona. Nuestros amigos decidieron quedarse ya que pensaban que iba a ser una paliza de excursión.
Salimos el viernes por la mañana y en un par de horas nos plantamos en el VALLE DE BOÍ, http://www.vallboi.com/ . La primera parada que hicimos fue en Barruera. Dimos una vuelta y visitamos la primera de las iglesias románicas tan famosas de la zona, Sant Feliu. Aquí ya nos pudimos hacer una idea del contenido de la excursión: una ruta fantástica por el románico catalán, unos paisajes maravillosos y además intuiamos que la gastronomía iba a ser un éxito como comprobamos más adelante.
Continuamos la ruta y la siguiente parada fue en Erill la Vall. Dimos un paseo por el pequeño pueblo y fuimos a visitar la iglesia de Santa Eulalia. A la torre subí yo solo ya que Esther tiene un poco de vértigo y desde allí ví una imprsionante vista de parte del valle y de Boí.
La siguiente parada fue Taüll. Este pueblo nos encantó. No sólo nos gustó el pueblo sino que allí estaban dos de las iglesias que nos recordaron el instituto, concretamente COU cuando estudiamos Historia del Arte, Sant Climent y Santa María. Impresionantes. Nos encantó. Desde aquí un saludo al que fue nuestro profesor Don Alberto Requena. Antes de visitarlas tuvimos que hacer el pertinente alto en el camino para dar de comer a la peque, tenía nueve meses, en un bar en la placita donde está la oficina de información y turismo y la iglesia de Santa María. Nosotros aprovechamos para tomar una cervecita, por aquellas tierras se conoce como “una mediana”, después la visita a las iglesias. Santa María fue la única de las que visitamos donde no nos cobraron entrada además de no tener horario de visitas. Se hizo la hora de comer y nos dejamos aconsejar sobre dónde íbamos a ir. Tanto en la oficina de información y turismo como en una de las tiendas a las que fuimos a hacer algunas compras nos recomendaron un restaurante que se llama “El Caliu”. Además del turismo monumental o el turismo de naturaleza, el gastronómico también es algo que nos gusta cuidar así que hicimos caso y allí fuimos. Bien, estuvo bien. Buen servicio, buena atención, el paté y los embutidos que probamos muy buenos y la carne que comimos muy buena. Muy bien en general. Dimos un último paseo y fuimos a pasar la tarde al balneario, como ya dije antes a Caldas de Boí. El balneario está bien. Lo que es genial es el entorno, maravilloso. Agua por todos lados, muchísima vegetación, en los jardines había hasta setas, una humedad brutal y enfrente justo del hotel un bosque creo que de abetos gigantescos impresionante. Un entorno, vuelvo a repetir magnífico. En el balneario Esther de relajó dándose un hidromasaje, (masaje bajo el agua o algo así), y yo pasé un rato en la cafetería leyendo folletos de la zona tomando una copa y jugando con Julia. Luego fuimos a andar por los alrededores del balneario antes de cenar.
Para la mañana siguiente tenía previsto la subida al parque nacional de Aigüestortes. Se sube desde Boí en unos taxi-todoterrenos que hacen grupos de unas ocho personas cerca de la iglesia. Creo recordar que son unos Land Rover Defender bastante nuevos. El camino no es largo y merece la pena. El trayecto cuesta unos ocho euros y medio por persona ida y vuelta. Cuando llegas al parque te dan una bolsa y un pequeño mapa y a caminar, a ver naturaleza a manta. De verdad que merece la pena conocer este lugar. Estuvimos media mañana y más o menos a la hora del aperitivo, a la que come Julia, nos bajamos para darle de comer, visitar Boí, impescindible un paseo lento y por supuesto la iglesia de Sant Joan . Había poca gente ese día y para la bajada tuvimos el coche para nosotros solos. Le pregunté al taxista por un sitio bueno para comer en Boí. Me recomendó dos. Le pedí que se decidiese por uno de ellos y antes de hacerlo me preguntó dónde había comido en día anterior. Le respondí “en el Caliu, en Taüll” y entonces él se decantó por “La Cabana”. Tengo que decir que es de los mejores recuerdos que tengo de la excursión. Un saludo a Román, el propietario. Fabuloso todo. Román nos atendió maravillosamente. Nos explicaba cualquier cosa que le preguntásemos. Acomodó a la niña que estaba durmiendo en el mejor sitio y le creó un rincón sin luz, bueno genial. Esther pidió un guiso de javalí al vino y chocolate que se desacía en la boca. Yo pedí gallo campero en salsa que estaba para morirse de gusto. antes tomamos un revuelto de setas buenísimo y nos explicó cómo iba él con la mujer y el hijo a buscarlas. Luego como las secaba, cortaba y conservaba. El revuelto llevaba un montón de clases de setas y estaba que no veas. Me dejé aconsejar el vino. A mí me gusta comer con caldos del terreno y me recomendó uno que por supuesto no conocía. Buenísimo. De esos que yo creo que no los encuentras por las tiendas. Como esa noche cenábamos en la casa rural con nuestros amigos le convencí para que me vendiese algunas botellas para tomarlas con ellos. Me vendió tres. Me las lío y empaquetó. Voy a dar los datos de este sitio al que seguro que volveré. Arriba tiene habitaciones para alojarse pero yo no las vi.
– Restaurat La Cabana .Ctra. de Taüll, s/n. 973696213. 25528 Boí (Lleida)
Después de tan grata comida emprendimos poco a poco la vuelta parando en Cardet donde no pudimos ver la iglesia de Santa María porque estaba en obras y subimos también a Durro a ver la iglesia de la Nativitat de la Mare de Déu . Dos pueblos pequeños, sobre todo Cardet pero muy bonitos a los que sin duda hay que subir.
Ya de vuelta compré embutido del lugar para cenar con los amigos, coca de embutido y de sardina, pan de pallés y tomate maduro para restregar.
Páginas de interés de la zona:

2 comentarios

  1. Si deseas continuar conociendo los lugares y pueblos con más interés y encanto de Cataluña. puedes entrar en esta pägina. Saludos
    http://bellos-pueblos-catalanes.blogspot.com/

  2. Gracias, le echaré un vistazo y te cuento.

    Un saludo.

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